miércoles, 28 de marzo de 2018

Volatilidad y rentabilidad de la inversión


Como seres humanos, todos tenemos una inevitable aversión a la pérdida de aquello que apreciamos o necesitamos. Así, cuando nuestras inversiones en los mercados cotizados bajan, es normal que sintamos malestar, o incluso ansiedad. Sin embargo, la experiencia empírica nos muestra que las bajadas de las cotizaciones, a corto plazo, fruto de la propia naturaleza de las bolsas, pueden no sólo no ser negativas, sino una fuente de oportunidades para maximizar nuestras inversiones.

Volatilidad y rentabilidad de la inversion


- El principal requisito para aprovechar caídas el precio de nuestras inversiones


Es probablemente una perogrullada, pero siempre es bueno recordar que la volatilidad, cuando supone caídas en las cotizaciones, es una oportunidad siempre y cuando estemos acertados en nuestra tesis de inversión. Así, si invertimos en una empresa a un precio de 10€, porque hemos calculado que su valor intrínseco asciende a 12€/acción, y estamos acertados en dicha valoración, si mañana, por las razones que sean (quizás incluso, sin ninguna razón aparente) la cotización cae a 8€, no deberíamos verlo como una pérdida (aunque inicialmente nos haga sentirnos mal), sino como una oportunidad para comprar un activo con una rentabilidad potencial del 50%.

- El aprovechamiento de la volatilidad en la bolsa y su analogía con las rebajas en las prendas de ropa


Como se suele ejemplificar para explicar esto, quienes gustan de vestir vaqueros Levi's en su día a día aceptarán pagar, aunque sea a regañadientes, su precio habitual, pongamos 90€. Si mañana, necesitando nosotros renovar unos vaqueros, vemos que el precio de los Levi's es de 120€, nos negaremos a realizar ese desembolso, ya que entenderemos que están muy caros, pero si, por ser período de rebajas, o si una tienda está en liquidación, nos ofrecen nuestros vaqueros favoritos a 60€, lo veremos como una ganga, y quizás hasta compremos más de uno.

Lo que con nuestros Levi's puede resultar muy sencillo, con las inversiones puede no serlo tanto, ya que debemos haber hecho bien nuestro trabajo de valoración. Sin embargo, si tenemos la suerte de tener liquidez, de tener dinero no invertido a nuestra disposición, y tenemos la oportunidad de un negocio tirado de precio, fruto de la volatilidad, haremos bien en aprovechar para hacernos con una parte de él.

- La volatilidad y las subidas en las cotizaciones


Si, por contra, hemos adquirido acciones de un negocio, y por lo que sea, sin motivo que nos haga replantearnos nuestra tesis de inversión y su correspondiente precio objetivo, los precios del mismo suben vertiginosamente, nos corresponderá valorar si a esos precios el activo está sobrevalorado, o bien si, no estándolo (puede que simplemente esté en el precio que le corresponde), entendamos que hay otras opciones para adquirir negocios infravalorados (en cuyo caso, venderemos nuestras acciones del activo que ha subido, para adquirir las de la empresa infravalorada).

- El supuesto extremo: ¿qué hacer cuando no encontramos valor en un mercado sobrevalorado?


Ya para terminar, hay que recordar que, de igual forma que en ocasiones en la historia el mercado en general ha estado baratísimo (en momentos de fuerte pesimismo, o crisis económica), también se puede dar el caso contrario, con las empresas cotizando a múltiplos imposibles. De darse el caso, si no somos capaces de encontrar oportunidades, es razonable y racional salir de la bolsa (incluso inversores tan afamados como Warren Buffett, en su honestidad, decidieron salirse y venderlo todo por entender que no eran capaces de encontrar valor para sus copartícipes en un mercado tan sobrevalorado).

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Por Javier García de Tiedra González, Graduado en Derecho por la Universidad de Cádiz.