jueves, 4 de enero de 2018

La no inversión ante un círculo de competencias muy reducido y su coste de oportunidad

En "El inversor español inteligente", que estoy actualmente leyendo, su autor, Miguel de Juan Fernández (gestor del fondo Argos Capital), reflexiona sobre un tema muy interesante y pertinente: qué debe hacer un particular cuando su círculo de competencias en materia de inversiones es muy reducido, y las consecuencias de decidir en uno u otro sentido.

Inflacion, inversion y coste de oportunidad

- Concepto de círculo de competencias y coste de oportunidad


Círculo de competencias y coste de oportunidad son dos expresiones muy utilizadas en los ámbitos económicos y financieros, pero no está de más recordarlos en pocas palabras.

+ Círculo de competencias

Básicamente, círculo de competencias es aquello que dominamos, de lo que sabemos. Si la renta variable, su funcionamiento, está en nuestro círculo de competencias, significa que conocemos cómo funciona; si no lo está, pues simplemente sabemos que no sabemos demasiado sobre la misma (aquí es tan importante saber como ser consciente de que no se sabe).

+ Coste de oportunidad

Coste de oportunidad es lo que dejamos de percibir por no tomar una determinada decisión. Por ejemplo, si invertimos 1.000€ en acciones de Inditex, y a lo largo de los años la acción de Inditex se dobla, revalorizándose nuestra inversión hasta los 2.000€, el coste de oportunidad de no haber invertido en Inditex sería de 1.000€.

Circulo de competencias e inversion
No sólo es deseable ampliar nuestro círculo de competencias, sino ser conscientes de cuán amplio es. Imagen: Business Insider

- ¿Cuál es la actuación más sensata de un particular cuyo círculo de competencias es muy reducido?


Mantenerse en su círculo de competencias, sin duda. Si no invierte su dinero, sin embargo, aún cuando nominalmente no perderá un euro, lo cierto es que a efectos reales su dinero cada vez irá valiendo menos, ya que se lo irá comiendo la inflación (conforme sube la inflación, sube el coste de la vida).

¿Entonces, el particular sin educación financiera está condenado a perder poder adquisitivo? No necesariamente. Como comenta en su libro Miguel de Juan (que no puedo menos que recomendar), ampliar su círculo de competencias es una responsabilidad por parte del particular. Tampoco hace falta tener los conocimientos de un inversor profesional, pero sí es interesante saber lo suficiente de cómo funcionan estas cosas como para poder seleccionar a un buen profesional para gestionar nuestros ahorros (o bien para invertir por nuestra cuenta, bien en renta variable, fija, u otros activos como puede ser una vivienda).

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Por Javier García de Tiedra González, Graduado en Derecho por la Universidad de Cádiz.