sábado, 24 de enero de 2015

Gasto de consumo y gasto de inversión


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Vamos a ver en esta entrada, encuadrable en la macroeconomía, en qué consiste el gasto de consumo y el gasto de inversión

Consumo e inversion en macroeconomia

- El gasto de consumo o demanda de consumo


El gasto de consumo o demanda de consumo, según el economista J.M. Keynes viene dado en función de la renta personal, creciendo cuando esta aumenta, pero en una proporción menor con respecto a ella, matemáticamente, se ha expresado la relación entre el consumo (C) y la renta personal (Yd) mediante la siguiente ecuación: C = Co + C1 * Yd.

Donde Co representa el consumo que aunque no exista renta se realiza para poder vivir, que toma el nombre de consumo autónomo, C1 es el consumo que depende de la renta personal y por eso esta multiplicado por esta, convirtiéndose en la pendiente de la recta de consumo, que al representarlo, quedaría como una recta que parte desde una distancia en el eje vertical correspondiente a Co.

Pero para poder calcular y representar el consumo, primero debemos tener claro que es C1, bien, pues C1 viene dado por una constante llamada Propensión marginal al consumo (PMC), que se calcula dividiendo el aumento de consumo y el aumento de renta personal, esta constante siempre tomara valores entre 0 y 1.

Para poder saber cuál es la parte del total de la renta que se destina a consumir, se aplica la fórmula por la cual se divide el consumo entre la renta personal, tomando el nombre de propensión media al consumo (PMeC), y siguiendo la afirmación de J. M. Keynes, que nos dice que el consumo aumenta de forma menor a como lo hace la renta personal, matemáticamente el PMeC será decreciente.

Como contraparte en la fórmula de la Yd al consumo, está el ahorro, y como ocurría con el consumo, el ahorro tiene también una relación con la Yd que se explica acudiendo a la fórmula: Yd=C+ Ahorro (S) → Yd=C+S. Al despejar el ahorro la formula quedaría así: S=Yd-C, pero como hemos dicho que el consumo viene dado en la fórmula de arriba, podemos sustituir C por Co+C1*Yd, quedando la fórmula del ahorro así: S = Co + (1-C1) * Yd.

Donde –Co seria el ahorro autónomo (aquel que se hace aunque la renta sea 0) y (1-C1) quedaría como una constante que determina la pendiente de la recta de ahorro, pero esa pendiente tiene otra forma de calcularse si nos centramos únicamente en el ahorro y no partimos desde el consumo, y es mediante la Propensión Marginal al Ahorro o PMS, de forma similar a como pasaba con el consumo, la PMS viene dada por la división entre el incremento del ahorro y el incremento de renta, dándose el fenómeno de que el ahorro crece cuando crece la renta, siendo su valor también entre 0 y 1. De la misma manera, cuando analizamos la PMS, nos damos cuenta de que es la contraparte de la PMC, puesto que al sumarlas su valor es 1, esto se explica mediante la afirmación que nos dice que la suma entre el Consumo y el Ahorro da lugar a la Yd.

De igual manera que como el Consumo, en algunos casos es importante saber cuánta parte de la renta está destinada al ahorro, esto se calcula mediante la división entre el ahorro (S) y la renta personal (Yd), tomando el nombre de Propensión Media al Ahorro o PMeS, y como S es la contraparte del consumo y la PMeC era decreciente, la PMeS es creciente.

- El gasto de inversión o demanda de inversión


El gasto de inversión o demanda de inversión mide la cantidad de recursos que una empresa va a destinar a la inversión después de analizar su producción y los gastos de la propia empresa, pero aun teniendo en cuenta eso, la inversión va a venir dada por tres factores: primero está el tipo de interés, que afecta de forma negativa a la decisión de invertir, es decir, a un mayor tipo de interés, menor será la inversión realizada, esto se explica debido a que si los impuestos son altos, por lo que los beneficios serán menores, no le interesa a la empresa invertir, pues siempre busca tener beneficios, segundo, está el nivel de renta en la economía, que afecta de forma positiva en el nivel de decisión a invertir, en otras palabras, si la renta produce ganancias que no solo soportan la inversión, sino que tras la inversión se incrementan las ganancias de una forma u otra, a la empresa le interesa invertir y por ultimo están las expectativas de futuro, que puede aumentar o disminuir la decisión de invertir en el sentido de que piense la empresa en cuestión con respecto a la economía, si cree que ira bien invertirá y viceversa.

A partir de este punto diferenciamos entre una variable que se cumple en valores planeados y realizados, la diferencia está en que los valores realizados son los que se dan en la realidad, y los planeados los que idealmente se planificaron de antemano.

Pero la existencia de la posibilidad de que los valores planeados no se cumplan del todo, abre la puerta a un término que se conocería como valores no planeados, y aquí es donde entra un supuesto en el que los únicos planes que se podían cumplir o no, nos referíamos a que en las empresas, puede existir la posibilidad de casos de desviaciones no planeadas, mientras que en el resto de agentes económicos los valores realizados van a coincidir con los valores planeados, cumpliéndose sus planes.

Así, para el caso de la inversión de las empresas, los valores realizados se definirán como la suma tanto de los valores planeados como de los valores no planeados, así, vamos a definir el caso en el que los planes de la empresa se cumplen cuando los valores no planeados sean 0, es decir, no existan desviaciones en cuanto a los planes ideados, cualquier otro caso, se consideraría un caso de incumplimiento de dichos planes.