viernes, 14 de febrero de 2014

La utilidad económica


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Algunas satisfacciones y cosas útiles se producen por la naturaleza en tal abundancia, que las necesidades que cubren se satisfacen totalmente, su utilidad es total. Por ejemplo: el aire existe en tal cantidad, que toda necesidad de él queda totalmente satisfecha.

Utilidad economica y animales salvajes

- Bienes, servicios o satisfacciones económicos


Pero la mayoría de los servicios que satisfacen necesidades, prestado por la naturaleza y el hombre, son escasos. No se ofrecen en abundancia suficiente para satisfacer todas las necesidades. Si se perdiese una unidad de estos servicios, se perdería una cierta cantidad de satisfacción humana. Cada unidad debe tenerse en cuenta: tiene significación, importancia y valor. A causa de esto, actuamos económicamente con aquellos servicios que son escasos. Actuamos partiendo del supuesto de que no hay cantidad suficiente de ellos para desperdiciarlos. Economizamos. Por tanto, los llamamos bienes, servicios o satisfacciones económicos.

- Regulación de la utilidad


Pero no podríamos actuar económicamente con respecto a ellos si no estuviésemos en condiciones de regular la utilidad, los servicios y las satisfacciones conseguidos. En un clima nórdico, el calor de los rayos solares no es suficiente para satisfacer las necesidades humanas; pero, sin embargo, la utilidad derivada de ellos no es utilidad económica, puesto que nadie ha sido capaz hasta ahora de regular la obtención de esta utilidad. Como no podemos regular esta obtención, nos es imposible intervenir allí económicamente, y, por tanto, no es utilidad económica. Nos referimos especialmente en nuestro estudio a aquella utilidad, a aquellas satisfacciones y servicios que son escasos, en los cuales deseamos actuar económicamente y podemos hacerlo porque estamos en condiciones de regularlos. La importancia de esta regulación la veremos a la hora de ver la propiedad y la renta.

- Utilidad económica y trabajo


Se ha afirmado algunas veces que la prueba de si la utilidad, las satisfacciones o los servicios son económicos o no depende de si se les ha aplicado o no el trabajo humano. Del análisis anterior se deduce evidentemente que esto no es cierto. Muchas satisfacciones y bienes, derivados directamente de la naturaleza y sin ninguna ayuda por parte del hombre, son económicos. Como ejemplo, tenemos la utilidad producida por la superficie de la tierra como lugar para sentar nuestros pies y construir edificios; asimismo sucede con la utilidad de los lagos y ríos, árboles frutales silvestres y animales salvajes. La utilidad económica no es creada necesariamente, en total o en parte, por el trabajo. Se deriva, en parte de la naturaleza; en parte, de los objetos naturales, modificados y transformados por el hombre, y, en parte, directamente por éste.

Fuente:
Principios de Economía, por Frederic B. Garver (Universidad Minnesota) y Alvin Arvey Hansen (Universidad de Harvard).