martes, 7 de enero de 2014

La fábula de las abejas, de Bernard Mandeville


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La fábula de las abejas es un pequeño cuento sobre una colmena viciosa, cuya sociedad está basada en la desigualdad, y en la que se hace un uso continuo de la mentira para perpetuar dicha desigualdad, a la que en un momento dado se le otorga una gran moralidad, lo que lleva su sociedad a la ruina, la despoblación y la desaparición.

Abejas y economia

- El médico y economista Bernard Mandeville, autor de esta fábula


Fue escrita por el médico y economista Bernard Mandeville, tratando de retratar la sociedad inglesa, país donde vivía en aquél momento. Por su aparente inmoralidad, se ganó la enemistad de varias eminencias de la época, como, por ejemplo, George Berkeley.

- Los vicios de la sociedad, los que hacen funcionar la sociedad


Si bien parece poco atractiva una colmena (y por colmena quiero decir sociedad) viciosa e inmoral, para Mandeville esos vicios son los que hacen funcionar la sociedad, ya que para satisfacción de unos pocos, se genera trabajo para muchos.

- ¿Qué supondría que la colmena se volviese honrada y moral?


Según el autor, que la colmena se vuelva honrada y moral, conlleva que una gran cantidad de abejas pierdan su trabajo y que, no habiendo soberbia que lo compre, desaparezca también el arte.

En esta situación, las abejas van marchando para buscar otras colmenas donde el vicio aún permita una vida digna, dejando la colmena honrada casi desierta, y a merced de los ataques de enemigos.

- Mandeville: la sociedad no puede ser próspera sin vicios


Sin embargo, una colmena en esta situación, teme que incluso el reposo y la comodidad sean un vicio, por lo que decide trasladarse a algún lugar donde estar ocultas para vivir recordando su honradez, sin molestar ni ser molestada. Según la nota X, Mandeville cree que las personas deben hacer un esfuerzo por ser personas de bien, pero que una sociedad no puede ser próspera a lo largo del tiempo sin que haya vicio en ella, siendo éste cualquier acto que el hombre realiza para saciar un apetito.

- Crítica a la fábula de las abejas


No resulta sencillo por mi parte hacer una crítica negativa o contraria a esta fábula. En primer lugar, esta es la sociedad en la que vivimos, y resulta fácil encontrarle justificaciones, mientras que resulta difícil o imposible encontrar argumentos sólidos y pruebas empíricas para justificar sociedades que aún solo existen en la teoría. En segundo lugar, me resulta complicado por el corto conocimiento que tengo de las distintas culturas y de la economía de éstas.

Partiendo de lo segundo, teniendo como base argumental la lectura de Los argonautas del pacífico occidental, de Malinowski, así como su artículo sobre la Economía primitiva en las islas Trobriand, podría constatar la diferencia del concepto de vicio en las economías de ambas culturas, pero el vicio sería una constante. Por ejemplo, el vicio de ser bien vistos entre los indígenas de varios pueblos de Nueva Guinea, se basa en la obtención y muestra en público de gran cantidad de ñames, así como el intercambio de éstos por medio de regalos.

+ El vicio de la colmena, frente al vicio de la economía primitiva de las islas Trobriand


Mientras que el vicio en la colmena (o sociedad occidental), residiría en el adquirir, el vicio en las Trobriand residiría en el dar. En ambas situaciones existe el vicio, y en ambas situaciones genera trabajo, riqueza, y status, por lo que es un motor de la economía y, por tanto, de la sociedad.

Sin embargo, la segunda es una sociedad menos desigual que la primera en lo económico, por lo que podríamos considerar que el vicio de dar funciona mejor que el de recibir (más aun cuando dando, recibes, como es el caso).

+ La desigualdad siempre genera conflicto


Por tanto, no puedo quitarle razón a Mandeville, pero creo hay una verdad que se le escapa, y es que la desigualdad siempre genera conflicto. Por tanto, o bien las sociedades están condenadas al conflicto por culpa del vicio, o bien, al existir varias maneras de dirigir y utilizar esos vicios (que, según él mismo define, se trata de cualquier acto que el hombre realiza para saciar un apetito), se puede encontrar la forma de aprovecharlo, permitiendo una economía próspera por largo tiempo, y evitando el conflicto que genera la desigualdad.

+ Eliminar las mentiras que justifican a la élite: mayor igualdad sin afectar a la economía


En el análisis de Mandeville, parece que el vicio sólo exista para un grupo reducido de personas, cuando, en realidad, actos que realizamos para saciar nuestros apetitos, los llevamos a cabo todas las personas. Alimentar el vicio de la fastuosidad, la belleza, el arte, la pomposidad de toda una sociedad, eliminando las mentiras mediante las que se justifica en la élite, supondría una mayor igualdad sin tener que afectar negativamente a la economía.

+ ¿Desaparecería el arte?


Por último, y ya como algo que roza lo personal, me parece que Mandeville yerra cuando afirma que el arte desaparecería porque no habría quien lo adquiriese. El arte es una constante en cualquier sociedad, independientemente del modelo económico que ésta tenga. Suponer que el arte está alentado por motivos económicos es un error, y la historia ha dado sobrados ejemplos de esto. Más aún, el artista está movido por el mismo vicio del que venimos hablando desde que empezamos a analizar esta fábula, ya que para el artista, la necesidad de crear es un apetito que necesita saciar, y el arte, el acto que realiza para saciarlo.

- Conclusión al respecto de la fábula de las abejas


En conclusión, La fábula de las abejas es un buen análisis tanto de la sociedad del siglo XVI como de la del siglo XXI, pero peca de simplista a la hora de mostrar alternativas, ya que la alternativa al vicio de unos pocos, no es, única y exclusivamente, la honradez y la virtud pura a todos los niveles, más aun cuando el vicio y la virtud pueden tener diferentes interpretaciones.