miércoles, 17 de enero de 2018

"El inversor español inteligente", de Miguel de Juan Fernández

Recientemente he acabado "El inversor español inteligente", de Miguel de Juan Fernández. En líneas generales la obra, que como su nombre invita a intuir está dedicado a la inversión, me ha resultado ameno, interesante, y sobre todo muy didáctico.

El inversor español inteligente y libros de inversion
En la portada de la obra de Miguel de Juan Fernández, Benjamin Graham, autor del clásico de la inversión "El inversor inteligente". Imagen: EOLAS ediciones

- Sobre el autor: Miguel de Juan Fernández


Primeramente, unas pinceladas sobre el autor y su carrera profesional.

Miguel de Juan se formó en el IE Business School. Ha trabajado en entidades financieras como Banif, Barclays, o Morgan Stanley, y desde finales de 2010 gestiona su propio fondo, el Argos Capital FI.

martes, 16 de enero de 2018

¿Cuándo tiene sentido económico que una empresa cotizada reparta dividendos?

En general, en España tendemos a ser más que inversor, rentistas. Nos encanta tener una renta, derivada de nuestras inversiones, que nos complemente el salario que ganamos con nuestra profesión. Tiene todo el sentido del mundo, al final ahorramos e invertimos para mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestros allegados, pero eso no quita el hecho de que debamos ser racionales a la hora de invertir, y que las empresas deban ser también racionales en su desempeño, también respecto al dividendo.

Dividendos e inversion

- ¿Una empresa que no da dividendos puede ser una buena inversión?


Puede serlo, y de hecho algunas empresas cotizadas que no dan dividendo han resultado ser una magnífica inversión (Alphabet –Google–, o Berkshire Hathaway –la empresa dirigida por Buffett– como ejemplos paradigmáticos, son empresas que han sido muy rentables para sus propietarios, y que sin embargo no dan dividendos –o en la bolsa española, Barón de Ley–).

lunes, 15 de enero de 2018

"Agnelli" (HBO): FIAT y enseñanzas para inversores

"Agnelli" es un documental de HBO, sobre la familia Agnelli y la empresa FIAT (cuyas siglas corresponderían, en palabras de Gianni Agnelli, a: la 'f' de fábrica, la 'i' de italiana, la 'a' de automóviles y la 't', de Turín). Realmente podemos rescatar enseñanzas mas bien empresariales, pero podemos trasladarlas provechosamente al ámbito de la inversión.

Gianni Agnelli, FIAT e inversion
Gianni Agnelli (1921-2003), Presidente del Grupo FIAT en 1966, fue el artífice de la internacionalización de la empresa automovilística.

- Inspírate en los mejores


Nos cuenta el documental como Giovanni Agnelli, fundador de FIAT, se fijó, inspiró y aprendió de lo que la empresa automovilística FORD, y de quién la dirigía, Henry Ford, en Detroit, en 1906, había conseguido: producir vehículos en masa.

domingo, 14 de enero de 2018

La inversión como proceso de descarte

Ya lo decía Warren Buffett, el afamado inversor: la inversión es como el béisbol, nadie nos obliga a batear si no nos gustan las bolas que el mercado nos lanza. Por tanto, podemos enfocar la inversión como el proceso de elegir sólo las bolas que cumplan una serie de requisitos, descartándose rigurosamente aquellas bolas que no nos convenzan.

Beisbol e inversion
El Sr. Mercado nos lanzará todos los días bolas, posibles empresas en las que invertir, pero no estamos obligados a batear. Imagen: Hipertextual

- La no inversión cuando todo es descartable: el ejemplo de Warren Buffett y otros inversores


Warren Buffett, además de destacar por su rentabilidad a lo largo de toda su carrera profesional, destacó por su honestidad: en 1969 decide, p. ej., tras no encontrar suficiente valor en el mercado, cerrar el Buffett Partnership. No es ni mucho menos el único inversor que ha llevado a cabo este ejercicio de honestidad para con sus co-inversores y partícipes, pero sí es reseñable que decidió hacerlo estando en lo más alto en cuanto a rentabilidad (cuando, a priori, más complicado es bajarse del barco).

sábado, 13 de enero de 2018

El objetivo del ahorro y la inversión: la libertad financiera

Vivimos tiempos extraños. El ahorrador, sobre todo entre las personas más jóvenes, está considerado una persona incómoda (incómoda, porque tácitamente, al mencionar lo deseable de ahorrar en lo posible, o al comentar lo ahorrado, el indisciplinado en sus gastos personales se siente culpable, se siente mal); al inversor, peor aún, se le tacha de ser un acaparador, un acaparador dispuesto a todo para acaparar más riqueza (incluso a convertirse en propietario de empresas que, dicen, recurrentemente explotan a sus trabajadores). Yo no lo veo así. La riqueza existe porque hay quien decide hacer más con menos (el empresario), arriesgando su dinero y porvenir, y porque hay personas que deciden retrasar el disfrute de lo que podrían comprar con su dinero, para ahorrarlo e invertirlo, financiando empresas que crean valor (empresas cotizadas que, casi por norma, y por lógica, tienden a pagar más y mejor a sus trabajadores que empresas más pequeñas –no por nada, sino porque son más eficientes y productivas y se lo pueden permitir–).

Libertad financiera, ahorro e inversion

- Ser ahorrador e inversor no debe ser motivo de vergüenza


Hay que sentirse orgulloso de ser ahorrador, y más aún de ser también inversor. Y no hay que avergonzarse de reconocerlo, porque no hay motivo alguno para ello. El ahorro e inversión de hoy son las plusvalías del mañana, y sin esas plusvalías difícilmente aumentará nuestro poder adquisitivo (y sólo con un aumento generalizado del poder adquisitivo podrá la ciudadanía, como el propio nombre del concepto indica, adquirir más y mejores bienes y servicios). Es curioso que se hable de que es el consumo el que levanta la economía... a corto plazo, quizás, pero a medio y largo plazo nunca; la economía es exitosa y dinámica porque sus gentes son ricas (y la riqueza, salvo expolio al vecino, difícilmente se logra sin ahorro e inversión).